Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Quitada la causa se quita el pecado.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Lo que es igual, no es trampa.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Quien mucho desea, mucho teme.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Quien no ama no vive
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
La risa hace buena sangre
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
El que nada duda, nada sabe.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Se goza más amando que siendo amado
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
El que no agradece, al diablo se parece.
El que es perico donde quiera es verde.
Por los reyes lo conocen los bueyes.