Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Idos y muertos es lo mesmo.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Entender lo bello significa poseerlo
La sal no es atacada por las hormigas.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El amor es como el agua que no se seca.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El invierno es el infierno de los míseros
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
A un traidor, dos alevosos.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.