Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
De mi maíz ni un grano.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Un yerro, padre es de ciento.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Mal de locura, solo la muerte cura.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Dar un cuarto al pregonero.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A buen hambre, no hay pan duro.
El arma es enemiga de su dueño.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Manos duchas comen truchas.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Mejor precavido, que arrepentido.
En el amor solo el principio es divertido
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El corazón es un guía que los pies siguen
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.