Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Nunca olvides tu casa.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Pa' todo hay fetiche.
Un ruin ido, otro venido.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Es de sabios cambiar de mujer.
Quien siembra, siega.
Demasiada amistad genera enfados
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Estas son de mi rodada.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Una alegría esparce cien pesares.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Abrojos, abren ojos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
No me tientes Satanás.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Bodas largas, barajas nuevas.