Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
A ama gruñona, criada rezongona.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Maestre por maestre, seálo éste.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Justo peca en arca abierta.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
La mentira produce flores, pero no frutos.
¡A darle que es mole de olla!
Hermano ayuda y cuñado acuña.
A rey muerto, principe coronado.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Lo fiado es pariente de lo dado.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Dejar al gato con el pescado.
Fiado has, tu pagarás.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.