Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Su ladrido es peor que un mordisco
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Por la boca muere el pez.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
A quien no habla, no le oye Dios.
Una buena mañana hace buena la jornada.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Más ordinario que un sicario en un burro.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Buena es la costumbre en el bien.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Cerrado a cal y canto.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
A mal de muchos, remedio de pocos.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.