Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Dinero de canto, se va rodando.
Después de toda oscuridad hay luz.
Gente parada, malos pensamientos.
Antes de hablar, pensar.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Fue por lana y salió trasquilado.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Más pija que el Don Bosco.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Fortuna te dé Dios, talento no.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A barriga llena, corazón contento.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Haber sido cocinero antes que fraile.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.