Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Adorar al santo por la peana.
Ese huevito quiere sal
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Hombre refranero, medido y certero.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Más verga que el Trica programando.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Por una alegría mil dolores
Ruego de Rey, mandato es.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Bien ama quien nunca olvida.
Dios está en todas partes.
La sierra, con nieve es buena.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Donde no hay harina todo es mohína.
El ceremonial es el humo de la amistad
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Hablando la gente se entiende.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Querer matar dos moscas de un golpe
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Más discurre un hambriento que cien letrados.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Entre bueyes no hay cornadas.
La esperanza es lo último que se pierde.