De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Juan Segura vivió mucho años
La confianza da asco
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Incluso el día más largo tiene un final
La hermosa mujer, es una buena mujer.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Casarse bajo el palo de la escoba
Emborrachar la perdíz
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
pajero como tenedor de oveja.
Hombre prevenido vale por dos.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Más raro que perro verde
Dios tarda, pero no olvida.
Salud y fuerza en el canuto.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Hijo casado, vecino airado.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El pez grande se come al chico.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Don sin Din, gilipollas en latín.
El triunfo de los crueles es breve
Odia el pecado y compadece al pecador.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.