El que come y canta loco se levanta.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
El sueño es alimento de los pobres.
Después del relámpago viene el trueno.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Buena cara dice buen alma.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Quien es feliz habla poco
Que cada cual espante sus pulgas.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Además de cornudos, apaleados.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Con pan y vino, se anda el camino.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Una y no más Santo Tomás.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El mundo es de la gente activa
Yernos y nueras, en las afueras.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Paja al pajar y barberos a rapar.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
El infierno no sirve para quemar paja.
Quien más tiene, menos suelta.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.