Hoy arreboles, mañana soles.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Ignora al ignorante.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
El silencio no ha sido jamás escrito.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
A mala leña un buen brazado.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
El sabio calla, el tonto otorga.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Canas y armas vencen las batallas.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Después del relámpago viene el trueno.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.