Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Un tropezón puede prevenir una caída.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
A rocín viejo, cabezada nueva.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
En claustros de locos, están los más pocos.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
El harto no se acuerda del ayuno.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
De oveja negra, borrego blanco.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
El mirón, ¡chitón!.
Mulas y putas siempre piensan unas.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Hacer oídos de mercader.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Cada criatura obra según su natura.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Años de higos, años de amigos.
El que antes muere, antes lo entierran.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
A cada cañada le llega su añada.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.