A rocín viejo, cabezada nueva.
De todas maneras, aguaderas.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
En claustros de locos, están los más pocos.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
El harto no se acuerda del ayuno.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
De oveja negra, borrego blanco.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
El que antes muere, antes lo entierran.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
El mirón, ¡chitón!.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Una gran ciudad es un gran desierto.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Cada criatura obra según su natura.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Años de higos, años de amigos.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Hacer oídos de mercader.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.