Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
El que quiere subir inventa la escalera.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Quien cede el paso ensancha el camino.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
No es quejido, sino que jode.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
De buen chaparrón, buen remojón.
Orejas de burro.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Ama el sol, el que tiene sombra
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Cortesías engendran cortesías.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.