Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Labrador lunero, no llena el granero.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Entendido y anotado.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Para saber, has de leer.
A Roma por todo.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
La razón y el agua hasta donde dan.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
La primera impresión es la que cuenta.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
En casa de los tíos ella es la tía.
El tiempo todo lo amansa.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Al más chico muerde el perro.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Gracias que hacen pero no la ven.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Nadie da sino lo que tiene.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
A quien dan, no escoge.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
De bien en mejor.