Dura el nombre más que el hombre.
De los hijos, el que muere, el más querido.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
A gran subida, gran caída.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Gran calma, señal de agua.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Para ir al cielo primero hay que morir.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El que manda, no va.