El que cabras cría, va a juicio cada día.
Canción de la transición.
No apruebes hasta que pruebes.
Dos es compañía, tres multitud.
Barbas mayores quitan menores.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Buena razón quita cuestión.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Neblina, del agua es madrina.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
El tiempo aclara las cosas.
Conozco al viajero, por las maletas.
El que guarda, halla.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
El que guarda siempre encuentra.
Planta y cría y tendrás alegría.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Las cosas de palacio van despacio.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
A falta de manos, buenos son los pies.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Madre hay una sola.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Obra acabada, a dios agrada.