De abedul la albarca y pasarás la charca.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Cada maestrito tiene su librito.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Errar es humano.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
El que no se consuela es por que no quiere.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
La mano perezosa, pobre es.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Todo necio confunde valor y precio.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
Favorecer, es por norma perder.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Al malo, lo mejora el palo.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Quien sabe esperar, sabe lograr.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Abrígate en Febrero con dos capas y un sombrero.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
No importa el color del gato, lo importante es que se coma a los ratones.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Son más los días que las alegrías.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Puerta de villa, puerta de vida.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Gato gordo, honra su casa.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.