En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Caridad y amor no quieren tambor.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Te paso la pala diego
El santo ausente, vela no tiene.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Mal camino no conduce a buen sitio.
De cualquier nube sale un chubasco.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
No hay enemigo chico.
Si no sobra es que falta.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Ese baila al son que le toquen.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
El amor y los celos son compañeros.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Papel, testigo fiel.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
La lluvia no se queda en el cielo.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El que pega primero pega dos veces.