Conquistada la madre, segura está la hija.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Tiene una mala salud de hierro.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Bien vayas donde mal no hagas.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Ignora al ignorante.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Entre más apuro menos prisa.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Haz barato y venderás por cuatro.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
El que quiera honra, que la gane.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
El uso hace al maestro.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
No hay madre como la de uno mismo.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Del agua mansa se asombra el perro.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Amistad que murió, nunca renació.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
La honestidad es un vestido de oro
Mal ojo le veo al tuerto.
Cava, cava y encontrarás agua.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Libro prestado, libro perdido.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Abril, siempre fue vil.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.