Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Tiene una mala salud de hierro.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Dios perdona a quien su culpa llora.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Bien vayas donde mal no hagas.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Ignora al ignorante.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Haz barato y venderás por cuatro.
Entre más apuro menos prisa.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
El uso hace al maestro.
El que quiera honra, que la gane.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
No hay madre como la de uno mismo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Del agua mansa se asombra el perro.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Mal ojo le veo al tuerto.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Amistad que murió, nunca renació.
Cava, cava y encontrarás agua.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
La honestidad es un vestido de oro
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
El que primero llega, ése la calza.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Hijo de tigre sale pintado.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Diste la mano y te agarraron el pie.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
La magnificencia prestada, es miseria.