La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Se sincero y honesto siempre.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Perro pendejo, no va a la gloria.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Entre más viejo más pendejo.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
No hay cosa que no tenga su contra.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
A Dios, llamaron tú.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
La suerte es de quien la tiene.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
No hay dicha, sino diligencia.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Uñas de gato, y cara de beato.
Libros cerrados, no hacen letrados.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Cada perro, con su hueso.
Nunca anochece donde se ama.
El que ama, teme.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Freno y espuela es buena escuela.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Adulador; él es tu enemigo peor.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Año bisiesto, año siniestro.