No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
A fuerza de villano, hierro en mano.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
No hagas leña del árbol caído.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
No hables por boca ajena.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Se encontró con la horma de su zapato.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Al que no quiera taza, taza y media.
Aquellos polvos traen estos lodos.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Artero, artero, más non buen caballero.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.