La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Bebo poco, más quierolo bueno.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Un ojo al gato y otro al garabato.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Lo imposible, en vano se pide.
Nada con nada, total nada.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
El pobre es un extranjero en su país.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Solo ves el árbol y no el bosque.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
El que escucha su mal oye.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
La mala costurera, larga la hebra.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Esta de mírame y no me toques.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.