Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Fingir no es mentir.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Haber de todo, como en botica.
Pronto y bien no hay quien.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Después de toda oscuridad hay luz.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
La admiración alaba, el amor es mudo
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
La más cauta es tenida por más casta.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Año nuevo vida nueva.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Cual es el rey, tal es la grey.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Es la misma gata, no más que revolcada.
Lo que hoy parece, mañana perece.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Abierto el saco, todos meten la mano.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Hacer mangas y capirotes.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
La abadesa más segura, la de edad madura.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Untado un dedo, untada toda la mano.