Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
A quien no la teme, nada le espanta.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Hacer un hueco para tapar otro.
Agosto y vendimias no son todos los días.
La casa se arruina por la cocina.
Hombre viejo no necesita consejo.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Parto malo, e hija en cabo.
El corazón que ama es siempre joven.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Al roble no le dobles.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
El demonio no duerme.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
El que con locura nace, con ella yace.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Hombre hablador, nunca hacedor.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Dicen que la educación se mama.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.