A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Olla chica hace la bolsa grande.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Ande o no ande, caballo grande.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Por pedir, nada se pierde.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Por San Andrés, la nieve en los pies.
De persona palabrera, nunca te creas.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Ahogado el niño tapan el pozo.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
Un Julio anormal seca todo manantial.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Trato es trato.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Sabio en latín y tonto en castellano.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Chico bache y grande caída.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Mal viene el Don con la carga de paja.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.