Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Mal se saca agua de la piedra.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Con pedantes, ni un instante.
Ni es carne, ni es pecado.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
El buen enero, frío y seco.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El vino malo es mejor que el agua buena.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Perro no come perro.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
No acose, que la están peinando.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Agua corriente, agua inocente.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Tal para cual, Pedro para Juan.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Pereza no alza cabeza.
Mal duerme quien penas tiene.
Risa liviana, cabeza vana.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.