Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Buen comedor, buen dormidor.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
El vino abre el camino.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Oveja que anda, bocado halla.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Vale más rodear que mal andar.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Lo que sea que suene.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
¿De que vas, Santo Tomas?
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Las paredes tienen oidos.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Entre amigos no hay cumplidos.
Quien en ti se fía, no le engañes.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Oír es precioso para el que escucha.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
La ignorancia es muy atrevida.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Nadie se muere dos veces.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.