Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
De uvas a peras.
A grandes cautelas, otras mayores.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
No escupas contra el viento.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Risa liviana, cabeza vana.
La verdad siempre sale a flote.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Cada altar tiene su cruz.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
A tres de pelea, enséñales la suela.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Detrás de los pedos viene la mierda.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Dos perros pueden matar a un león.
A la mujer no la cates, no es melón.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Donde hay cariño, allí va el niño.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
A largos días, largos trabajos.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
La espina, ya nace con la punta fina.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
El que fía, salió a cobrar.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Caer para levantarse, no es caer.