El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Son como el aceite y el vinagre.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Al son que te tañan, a ése baila.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
El interés mata la amistad
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Jugar a las cartas vistas.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Donde las dejan, las cobran.
Más se junta pidiendo que dando.
A cada ollaza su coberteraza.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
La buena lectura, alivia la tristura.
Gallina que no come, no pone.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
El buen libro de las penas es alivio.
Antes que el deber está el beber.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
No hay pero que valga.
El que paga mal, paga dos veces.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.