Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Están separados, como el agua y el aceite.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Es más añejo que el vinagre.
No se atrapan moscas con vinagre.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
Se cazan más moscas con miel que con vinagre.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El mejor vino se puede tornar vinagre.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.