No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Años de higos, años de amigos.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Al pobre el sol se lo come.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
A buen sueño, no hay cama dura.
Estás más perdido que un juey bizco.
Para presumir hay que sufrir.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Juez con prisa, juez que yerra.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
No seas mono, porque te bailan.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
El árbol que no da frutos, da leña.
Para el gusto se hicieron los colores.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.