El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Según come el mulo, así caga el culo.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
No hay más araña que la que teje.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Fiate de Dios y no corras.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El amor entiende todos los idiomas
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Todo amor tiene su gasto
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
La boda de los pobres, toda es voces.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Oír campanas y no saber dónde.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
A caballo nuevo jinete viejo.
El comer, es maestro del beber.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.