Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Entra, bebe, paga y vete.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Tiene más miedo que vergüenza.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Sementera temprana, de cien una vana.
Mira la peseta y tira el duro.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Quien pisa con suavidad va lejos.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Dame pan y llámame perro.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Palos con gusto no duelen.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Cuentas claras, amistades largas.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
A la mujer casada, el marido le basta.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Según come el mulo, así caga el culo.