En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Manda, manda, Pedro y anda.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La letra, con sangre entra.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
No saber una jota.
La belleza siempre tiene razón
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
No vale un ardite.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Las piedras rodando se encuentran.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Ni es carne, ni es pecao.
Zapato que aprieta, no me peta.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Da Dios el frío conforme al vestido.