En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
A escote, no hay pegote.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
A la hija mala, dineros y casalla.
Todo mi gozo en un pozo.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Al que no quiera caldo, siete tazas.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
A perro viejo no cuz cuz.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Buey harto no es comedor.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Para colmo de males, tratar con animales.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Peor que chile y agua lejos.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
El que tiene lengua a Roma va.
Badajo alto, campana rota.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
A año tuerto, labrar un huerto.
Como es el padre, así es el hijo.
Cuando masques, no chasques.
Bien cantas, pero mal entonas.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
La paciencia es la llave del paraíso.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Calvo vendrá que calvo me hará.
De suerte contentos, uno de cientos.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
A cada pez le llega su vez.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Al amo comerle y no verle.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
No se hablar, y me mandas predicar.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.