El que va para viejo va para pendejo.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
De casta le viene al galgo.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Ir por los extremos no es de discretos.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Donde no hay mata, no hay patata.
Bebe y ata la bota.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Antes de meter, prometer.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
La ventura es paño que poco dura.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Ley puesta, trampa hecha.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Alabanza propia es vituperio.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
La avaricia rompe el saco.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
A consejo ido, consejo venido.