El buey tira del arado, más no de su agrado.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Si las paredes hablaran.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Susto meado mejor que sangrado.
Ofrecer el oro y el moro.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Calumnia, que algo queda.
Una alegría esparce cien pesares.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Sopas y morder, no puede ser.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Un ruin ido, otro venido.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Esto es como una cena de negros.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Al pez, una vez.
A hurón cansado, madriguera nueva.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.