Mi secreto, en mi pecho.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Buena fama es buena cama.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Hablando mal y pronto.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El que pestañea pierde.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Demasiado pedo para la mula.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Mucha carne para tan poco Gato.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Amor comprado, dale por vendido.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
¿Quién con una luz se pierde?
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Come y bebe, que la vida es breve.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Que cada cual espante sus pulgas.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Hay más santos que nichos.
Tal padre, tal hijo.
A gran prisa, gran vagar.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Pasado mañana, mañana será ayer.