Para alcanzar, porfiar.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Escritura es buena memoria.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Hoy por mí, mañana por ti.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Moza franca, bien juega el anca.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
A casa de tu tía, más no cada día.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
El parir y amasar siempre empezar.