Mujer que se queja, marido que peca
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
En largos caminos se conocen los amigos.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
No hay que pedirle peras al olmo.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Año de brevas, nunca lo veas.
El mirón, ¡chitón!.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El que quiere subir inventa la escalera.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Por San Andrés, corderillos tres.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Favores harás, y te arrepentirás.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Deja que el buey mee que descansa.
Cada mozo lancee su toro.
A cada cañada le llega su añada.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Conquista el amor solo aquel que huye
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.