El que nace chicharra, muere cantando.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
No hay primera sin segunda
A manos frías, corazón ardiente.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Quién más te quiere, te hará llorar.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Amor grande vence mil dificultades.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
A buey viejo, no se le saca paso.
Bien ama quien nunca olvida.
Está mal pelado el chancho.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Año hortelano, más paja que grano.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Amor forastero, amor pasajero.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
El comedido sale jodido.
A cada santo le llega su día.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Quien no se arriesga no cruza el río
Febrero loco y Marzo otro poco.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Persevera y triunfarás.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Hierba mala nunca muere.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
A la vejez, dinero y mujer.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
No se debe escupir al cielo.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.