Viejo es Pedro para cabrero.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
A la hija mala, dineros y casalla.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Lección dormida, lección aprendida.
Cada pájaro lance su canto.
Componte para el marido y no para el amigo.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
El toro y el melón, como salen, son.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Cada fracaso nos hace más listos.
Hombres de noche, muñecos de día.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Por el pico, muere el grande y el chico.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Inútil como bocina de avión.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Las botas del diablo no hacen ruido.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Más perdido que un moco en una oreja.
La noche para pensar, el día para obrar.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Julio, siega y pon tres cubos.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
La risa va por barrios.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.