La mejor leña está donde no entra el carro.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Hay que ser puerco pero no trompudo.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Nunca cagues más de lo que comes.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Dos no riñen si uno no quiere.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
No somos ríos, para no volver atrás.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Quiéreme poco pero continúa
Dios castiga, pero no ha palo.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
De noche madrugan los arrieros.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.