Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
A la hija mala, dineros y casalla.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Lección dormida, lección aprendida.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
El toro y el melón, como salen, son.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cada fracaso nos hace más listos.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Cada pájaro lance su canto.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Componte para el marido y no para el amigo.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Inútil como bocina de avión.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Hombres de noche, muñecos de día.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Más perdido que un moco en una oreja.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
La noche para pensar, el día para obrar.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Julio, siega y pon tres cubos.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
La risa va por barrios.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Abejas sin reina, la colmena en ruina.