Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Para su madre no hay hijo feo.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Madre dispuesta, hija vaga.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quien no tiene quiere más.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
El hábito no hace al monje.
Perro que ladra no muerde.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Perro flaco soñando con longaniza.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Lo raro es caro.
La justicia tiene un largo brazo.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Pedir peras al olmo.
Como pecas, pagas.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
La Luna no es pan de horno
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Un deber fácil no es un deber
Hacer castillos en el aire.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Las indirectas del padre Cobos.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
El pobre de su pobreza no sale.