La mala moza, a porrazos hace las cosas.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Calva buena, luna llena.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Hay gustos que merecen palos.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Un "quizá" no dice nada.
A cautela, cautela y media.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Lo que se ve, se aprende.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Al mal segador la paja estorba.
Flaco hombre, mucho come.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Dar y tejer es buen saber.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Dios los cría y ellos solos se juntan.
A viña vieja, amo nuevo.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Grandotas aunque me peguen.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Sobre mojado, llueve.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Cada palo que aguante su vela.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.