Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Hasta la salud necesita descanso.
Haz favores y te los pagarán a coces.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
No escupas contra el viento.
A buena hora pidió el rey gachas.
De día no veo y de noche me espulgo.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Del necio, a veces, buen consejo.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Saber poco obliga a mucho.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
A mi, mis timbres.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Intimidades, solo en las mocedades.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Los encargos con dinero no se olvidan.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Pan a hartura y vino a mesura.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
De buena semilla, buena cosecha.