Guardóse de la mosca y le comió una araña.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Lo que sea que suene.
Hacerle a uno la pascua.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Los bienes son para remediar los males.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
No coma cuento coma carne.
Ojo al parche.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Lo imposible, en vano se pide.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
A la cabeza, el comer endereza.