Inútil como cenicero en moto.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Por unas saludes, no te desnudes.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
No necesito tecomates para nadar.
Ruin amigo no vale un higo.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Madre dispuesta, hija vaga.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Pan no mío, me quita el hastío.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.